COLUMNA DE EXPERTOS
MSC. Linett Salinas Cossio
Directora INTEDYA en BOLIVIA
BIENESTAR HOLÍSTICO:
LA UNIÓN ENTRE EL CUERPO Y LA MENTE
El concepto de bienestar holístico abarca un enfoque integral considerando todas las dimensiones del ser humano: física, emocional, mental, social y espiritual. En contraste con centrarse únicamente en la salud física o en un aspecto individual de la vida, el bienestar holístico reconoce la interdependencia entre todas las áreas y busca un equilibrio armonioso entre estas.
Asimismo, prioriza la prevención y el mantenimiento de la salud sobre el tratamiento de enfermedades, reconociendo la singularidad de cada persona y la diversidad de caminos para alcanzar el bienestar. Debemos tomar en cuenta que implica un proceso activo en el cual las personas son conscientes y toman decisiones que contribuyen a una mejor calidad de vida.
“…El viaje hacia el bienestar comienza al tomar conciencia de cómo nos sentimos en el momento presente”.
El término “holístico” deriva de la palabra griega “holos”, que significa totalidad y unidad. Aplicado al bienestar, sugiere que cada individuo está compuesto por todas las dimensiones mencionadas y que estas deben ser consideradas en su conjunto para lograr un bienestar pleno, un “todo” y, en consecuencia, un buen estado de salud.
El viaje hacia el bienestar comienza al tomar conciencia de cómo nos sentimos en el momento presente. Es crucial tomarse un momento para conectarse con uno mismo y reflexionar sobre nuestro estado emocional y mental. La pregunta “¿Cómo te sientes aquí y ahora?” se convierte así en una herramienta poderosa para cultivar la autoconciencia y promover el autocuidado.
Hacernos esta pregunta de manera frecuente nos anima a mantenernos en sintonía con nuestras necesidades y a tomar medidas proactivas para cuidar nuestro bienestar en todas sus dimensiones. Es a través de este u otros procesos de autoexploración y autocompasión que podemos aspirar a una vida más plena y propicia para nuestro cuerpo y mente.
Somos una tríada de cuerpo, mente y alma y tu felicidad está estrechamente ligada a cómo te cuidas en cada uno de estos aspectos. Cada uno tiene su importancia y contribuye a tu bienestar óptimo. Toma conciencia de cómo tus acciones afectan a tu ser integral y busca maneras amorosas de nutrir cada parte de ti mismo.
Adoptar este modo de vida enfocado en el bienestar implica establecer un equilibrio vital, por ejemplo: consumir alimentos orgánicos y naturales, descansar adecuadamente, mantenerse activo, reducir el estrés y limitar las actividades que no contribuyen al bienestar físico, mental y espiritual. El camino hacia una vida plena se construye al reconocer nuestras propias necesidades y tomar decisiones constantes que nos beneficien. Cuando estas decisiones se convierten en hábitos arraigados, experimentamos el impacto positivo que pueden tener en nuestra vida, transformándola significativamente para mejor.