Durante siglos, las abejas han demostrado ser incansables trabajadoras cuya labor beneficia a la humanidad, plantas y animales, es decir, a todo el ecosistema. Mediante la polinización se permite la producción de una gran cantidad de cultivos, proceso que aumenta la cantidad de alimentos disponibles mejorando su diversidad, cantidad y calidad, lo que contribuye significativamente a la seguridad alimentaria y la nutrición del planeta.
La importancia de la polinización se extiende al medio ambiente en su conjunto al desempeñar un papel fundamental en el mantenimiento de la biodiversidad y la vitalidad de los ecosistemas que sustentan la agricultura y la vida humana. En lo que respecta a la seguridad alimentaria, los expertos de la FAO señalan que las abejas desempeñan un papel fundamental, ya que un tercio de la producción mundial de alimentos depende de su labor de polinización.
La gran mayoría de los polinizadores son tribus silvestres con más de 20.000 géneros de abejas entre ellas. Estos agentes polinizadores contribuyen al 35% de la producción agrícola global, siendo responsables de la polinización de 87 de los 115 cultivos fundamentales para la alimentación en todo el mundo.
Esta actividad, asimismo, desempeña un papel de vital importancia en los medios de subsistencia rurales alrededor del mundo, representando una valiosa fuente de ingresos. Conforme a los informes de la IPBES, aproximadamente 80 millones de colmenas contribuyen a la producción anual de alrededor de 1.6 millones de toneladas de miel a nivel mundial.
Tierra de Miel se provee miel de mujeres que trabajan con la Fundación PASOS Bolivia que trabaja, a su vez, con la Asociación de Mujeres AMMECH. Las mismas, han sido adecuadamente capacitadas en el buen manejo respetuoso para cuidar a las abejas y se caracterizan por ser parte o todo el sustento económico de sus familias.
Ellas constataron que, criando abejitas, sus mismos cultivos aumentan y son mejores, y aquellos destinados (junto con las flores) que utilizan para la crianza de las tribus no contienen agroquímicos porque dañarían a sus propias abejas, las cuales son su principal sustento económico.
La “Fundación PASOS”, es una organización no gubernamental reconocida por su trabajo en beneficios de las familias más vulnerables y protección del medio ambiente y biodiversidad, teniendo como representante a Edith Martínez Guerra.
Asimismo, se realizó en colaboración con La Sociedad para la Preservación de la Biodiversidad (Society for Biodiversity Preservation), una organización sin fines de lucro, “fundada por científicos y educadores para proteger el capital natural de la tierra a través de proyectos locales de mejora de la biodiversidad y programas educativos”.
La miel
Este producto estrella es apreciado en todo el mundo y ha desempeñado históricamente un papel medicinal y nutritivo en diversas culturas. Su consumo, ya sea local o en mercados internacionales, genera ingresos importantes y ya sea fresca al nivel de poblado o en envases sofisticados, produce utilidades y puede crear medios de vida y desarrollo en varios sectores dentro de una misma sociedad.
Su proceso, desde el néctar de las flores hasta el producto final, inicia cuando las abejas recolectan el néctar, el cual es transformado en glucosa y fructosa por enzimas en su saliva. Esta mezcla se almacena en los panales como alimento invernal para la colmena y a través del constante aleteo, el exceso de agua se evapora del néctar, resultando en el espeso y pegajoso líquido que conocemos como miel.
En muchos casos, las reservas de miel que las abejas almacenan en los panales les sirven como un recurso alimenticio vital durante el invierno y para alimentar a las larvas. Esto garantiza que la próxima generación esté lista para la primavera, siendo la resistencia natural de la miel un factor esencial en este proceso.
Sin embargo, durante las últimas décadas, se ha evidenciado un declive global en las poblaciones de abejas debido a diversos factores como la pérdida de hábitat, las intensivas prácticas agrícolas, los cambios en los patrones climáticos y el uso excesivo de productos agroquímicos, incluyendo pesticidas, lo que significa una amenaza inminente para una amplia gama de plantas cruciales para el bienestar humano y la sostenibilidad.
Por ello, si bien es una práctica exquisita para ser promovida, no debe terminar en una explotación del medio natural, sino respetada y tomada en cuenta como esencial para conservar nuestro medio, tal y como se fue formando a través de los siglos.
Fuentes: ONU, FAO, Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC), Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España